NUESTRO GLOBO

NUESTRO globo

SOCUÉLLAMOS

¿Qué es Nuestro Globo?

Aquí podrás ver el enorme potencial de personas que son de Socuéllamos y desarrollan aquí o fuera una actividad, negocio, talento o afición y que merecen darse a conocer

MAR ALVAREZ DELGADO
TENDENCIAS PRIMAVERA 2022

PILAR MENA MEDINA
SCRAPBOOKING

PILAR MENA MEDINA

DIRECTORA DE LA BIBLIOTECA MUNICIPAL

 

Pilar, gran amante del arte y la cultura en general, nos da a conocer una de sus grandes aficiones, el SCRAPBOOKING.

 

 

DESCÚBRELA.

Arquitectura

Proyectos y dirección de obras, asesoramiento técnico, rehabilitación de viviendas, pavimentación y acondicionamiento, red de reformas, y mucho más. Conseguir la casa de tus sueños nunca fue tan sencillo.

Entre fogones: Trampantojo

Tener química

María José Ruiz García

Doctora en química y profesora e investigadora en la Universidad de Castilla – La Mancha.

Si lo pienso bien solo se me ocurre un contexto en el que la expresión “tener química” sea considerada por la gente como algo positivo, y es en el marco de las relaciones entre seres humanos. Cuando decimos que dos personas tienen química estamos indicando que entre ellas todo es fácil y agradable, que se llevan bien, que tienen futuro juntas y que se benefician la una de la presencia e influencia de la otra. Sin embargo, en el resto de los ámbitos de la vida parecería que la ausencia de química es algo bueno y deseable, mientras que su presencia augura enormes perjuicios de toda índole. Además, se contrapone normalmente lo “natural” frente a lo “químico”, siendo considerado lo primero infinitamente mejor que lo segundo en cualquier caso o situación. No culpo a nadie por ello, es lógico que tengamos esa idea inconscientemente asumida, solo hay que pensar en cómo nos bombardean a diario con publicidad en la que los reclamos con los que se avala la calidad de los productos anunciados son, o bien su origen natural, o bien la ausencia de químicos.

 

En este texto voy a intentar aclarar cuánto hay de cierto y de falso en estas afirmaciones. Para empezar debemos darnos un baño de realidad: no hay ninguna cosa en el universo en el que habitamos que no sea química. Me explico, toda la materia, desde el aire que respiramos hasta el núcleo del planeta que habitamos o las estrellas de las galaxias más lejanas está compuesta por átomos unidos entre sí por enlaces químicos y, por tanto, todo es química.

Según esto, nuestro propio organismo también es químico puesto que está compuesto de átomos, y todos los procesos que ocurren en él, desde meditar hasta digerir, están controlados por reacciones químicas. Comemos átomos, moléculas e iones, los transformamos, los convertimos en energía, en biomoléculas, en tejidos y otras sustancias que nos son necesarias y excretamos todo lo demás. Y sí, como nosotros el resto de los seres vivos del planeta, desde los microorganismos a las ballenas, desde las algas a los baobabs, todo ser vivo es una factoría química en plena producción las 24 horas del día los siete días de la semana.

Pero claro, me diréis, eso son sustancias naturales y por lo tanto han de ser buenas por definición. Pues no lo tengáis tan claro, en la clasificación de las cinco sustancias más venenosas conocidas solo una es artificial, las otras cuatro son de origen natural. Si os pica la curiosidad sobre qué sustancias son esas podéis leer este artículo. La moraleja de este asunto es que nada es ni bueno ni malo debido a su origen natural o de laboratorio, una sustancia química ejerce su acción independientemente de su origen. Por ejemplo, el agua tiene dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, su fórmula química es H2O, y es esencial para la vida en nuestro planeta. Da igual que ese agua se haya formado en la naturaleza o en un laboratorio, sus propiedades químicas son exactamente las mismas. De hecho, lo que hace peligrosa a una sustancia no es su origen, ni siquiera su composición química en exclusiva, lo más importante es la dosis y eso se sabe desde que lo dijo Paracelso en el siglo XVI. Siguiendo con el ejemplo del agua (natural o de laboratorio, tanto da) todos sabemos que si no la ingerimos morimos en pocos días pero igual no todos sabemos que si nos pasamos podemos morir en unas horas, tal y como le pasó a una joven madre estadounidense que se bebió 7,5 litros de una sentada para conseguir una Wii en un concurso.

 Otro ejemplo sería la toxina botulínica que es de origen natural y pertenece a la infausta lista de las cinco sustancias más tóxicas que recomendaba más arriba. Se trata de un veneno potentísimo y por lo tanto muy peligroso, y sin embargo, en dosis muy pequeñas se utiliza en medicina para el tratamiento de diversos trastornos y es bastante conocida en el terreno de la estética por su nombre comercial, bótox.

Entonces ¿por qué esta mala fama? Sinceramente no lo sé, los químicos nos dedicamos a esto para mejorar la vida de la gente, mejorar su salud, sus cultivos, su entorno, su tecnología, etc. Cuando la química genera problemas no es por sí misma sino por el mal uso que los seres humanos hacemos de ella.

Así pues, la próxima vez que te digan “sin químicos” desconfía, a estas alturas ya sabes que es falso, por lo tanto quienes lo dicen no están buscando que tu vida sea mejor, están buscando ganar más dinero que el de al lado, y además, piensa que, como dice Antonio Muñoz Molina en su Elogio del progreso, basta recostarse en el sillón del dentista para que se le cure a uno cualquier nostalgia de paraísos pretecnológicos perdidos. Cualquiera tiempo pasado anterior a la anestesia fue pavoroso.

TRANQUILLITY™ RITUAL DE SUEÑO Masaje sensorial que actúa sobre 3 vías diferentes para una relajación profunda que favorece el sueño y la recuperación del jet lag. La sinergia del uso combinado de aceites esenciales, el Sonido Tranquillity™ y el uso de suaves pinceles para aplicar un masaje (inspirado en técnicas ayurvédicas de Malasia y del mar de Indonesia), conducen a un estado de profunda relajación y tranquilidad para el cuerpo y la mente. Ideal en caso de estrés y dificultad para dormir.

CONOCE LO MÁS PUNTERO EN ESTÉTICA

¿Te apetece participar en el blog?

Escríbenos un email y cuéntanos qué te apetece contar